Coloreando
A un ser, que como yo, encontré pintando su camino por el mundo...
Azul,
misteriosa mirada de su alma
que escondida en la profundidad,
apenas deja ver toda su nobleza.
Verde,
incansable espera del luchador,
que anublado por su fin
a veces pierde sonrisas en los intentos.
Amarillo,
del que entendió que la vida es un rayo,
y aunque corta, solo podemos bailar
porque es todo lo que tenemos.
Rojo,
el chile que pusiste mientras nos cruzamos,
el as que me regaló mil estrellas,
el sabor de la fugaz vida en el mar.
