Un cuento para un amigo. Y una reflexión final.
Hace unos años que viajo por el mundo tratando de descubrir sus más íntimos secretos, aquellos que solo les son revelados a las personas que tienen el don de mirar más allá de lo que sus ojos le cuentan.
Una vez una persona me dijo que me quería, pero cuando fui a encontrarme con su vista me di cuenta que estaba perdida en el espacio. Sonreí y me levanté despacio, cuando se ama se mira tan profundo a los ojos que el corazón queda desnudo frente a uno. A veces el hombre no es más que un animal salvaje que no puede comunicarse ni con los de su misma especie. Ese día me fui lejos a encontrarme con todo lo que implica estar vivo.
Recorrí los más lujosos e importantes lugares y también los más humildes y deterioriados buscando historias, aquellas que contaré siempre a queines me quieran escuchar.
Un día un buen amigo me dijo que la Esperanza significaba "esperar", o que eso era tal vez lo que a él alguna vez le habían dicho, ese día, me acuerdo, no supe responder su planteo.
Viajando un día me encontré en un desierto, el más bello y desolado paisaje que alguna vez pude contemplar. Me senté en la arena, que ardía furiosamente bajo el sol y sentía como el silencio me aturdía. Me sentí sola.
A lo lejos vi una ilusión verde, la cual me llamó a su encuentro. Tenía pocas fuerzas, ese día solamente había llorado.
Cuando llegué a aquel lugar (que era igual a todos los rincones que se esconden en el desierto) pude ver un cactus.
Por primera vez reí y me alegré de haberlo encontrado, era tan verde como el campo en primavera. Y a pesar de que trató de defenderse con sus garras lo abrazé. En ese instante me di cuenta de que hasta en la mayor agonía siemrpe hay algo porque vivir (o sobre-vivir). Me pregunté como habría hecho para crecer tan fuerte entre la nada.
Tal vez el destino lo había criado para alegrarme esa tarde, al fin y al cabo para aliementar esa esperanza que casi pierdo ahí sentada, esperando que pase algo suficientemente bueno. Estaba ahi, muy cerca.
Después de encontrarme con él no volví a sentirme nunca más sola en aquella inmensidad que algún día me había gobiado.
Me acuerdo que ese día pensé en vovler a casa, a ese refugio dejado en el tiempo. Pero pronto me di cuenta que el destino me tendría mejores cosas preparadas y que sólo llega a la meta quién corre. Ahí pensé en mi amigo y de aquella mañana en una esquina.
Tal vez con mi cuento puedo encontrar lo que él estaba buscando. Pero fue a através de él que conocí mi propio significado de la palabra Esperanza: "el deceo más profundo de conseguir el objetivo por el que se está luchando".
Hoy encontré este cuento viejo entre cuadernos abandonados en bolsas de consorcio. Si bien no creo que sea un obra de arte de mi parte me ayuda a pensar en la esperanza y el significado que le doy. ¿Cuál es mi esperanza? ¿Estoy luchando por algo? ¿y VOS?

0 Comments:
Post a Comment
<< Home